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Sunrise

*
"En las grutas del mar te miraba a los ojos días enteros; yo no te conocía ni tú me conocías..." (Giorgos Seferis)
Por: Jeff Dotson

Desasosiego

*
Por apagar su sed, pugnaban tus labios en busca del 
fresco prado regado del Eurotas, y tú, a galope en pos de tu lebrel.
No te alcanzaron.
... y de las puntas de tus senos destilaba el sudor. 

Giorgos Seferis



Fotografía : Lady Flora

Por: Maryna Khomenko

Epigrama

*
Un borrón en el verde secante, un verso apagado sin final, 
una pala de ventilador estival que ha cortado el denso calor; 
el ceñidor que se quedó en mis manos cuando el deseo cruzó a la otra orilla 
- esto es lo que puedo ofrecerte, Perséfone, 
apiádate de mí y concédeme el sueño de una hora. 

Giorgos Seferis



Fotografía : Whispers in the Woods
Por:  Lizzy Gadd

Rima

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Labios guardianes de mi amor que iba extinguiéndose,
manos, lazos de mi juventud que iba escapándose,
tez de un rostro perdido en algún punto de la naturaleza 
árboles, pájaros, caza.

Cuerpo, uva negra de sol ardiente,
cuerpo, bajel de mi riqueza, ¿adónde vas? 
Llegó la hora en que el crepúsculo se ahoga 
y me gana el cansancio en pos de las tinieblas... 

(Nuestra vida va mermando cada día.)

Giorgos Seferis


Fotografía de Svetlana Belyaeva

Estrofa

*
Instante, venido de una mano que tanto había amado, 
me diste precioso alcance al oscurecer, 
como una paloma negra. 

Clareaba ante mí el camino, 
vaho sutil de un sueño en el ocaso de una sagrada cena.

Instante, grano de arena solitario, 
tú que entero ocupaste la trágica clepsidra muda, 
como tras de haber visto a la Hidra en el jardín del cielo.

Giorgos Seferis


Fotografía de : Alexander Yakovlev

Anhelo

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Sin color, sin cuerpo este cariño que vaga disperso, apiñado, 
una y otra vez disperso, palpita sin embargo en el bocado de la manzana, 
en la incisión del higo, en una cereza grana, en el grano de un racimo. 
Tanta Afrodita difusa por el aire dará sed y palidez 
a una boca y a otra boca, sin color, sin cuerpo.

Giorgos Seferis


Fotografía : Fading
Por: Maryna Khomenko

Balance

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He viajado, me he cansado y escrito poco pero, 
pensé mucho en el regreso, cuarenta años.
El hombre en todas las edades es un niño;
la ternura y la brutalidad de la cuna.
A lo demás, le pone límite el mar, 
como a la orilla a nuestro abrazo 
... y al eco de nuestra voz.

Giorgos Seferis


Fotografía de: Svetlana Belyaeva

Portrait



Por: Barry Jazz Finnegan

Bienvenido 2018


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Me lees? Aquí estamos, como cada fin de año. Que podremos decir de este 2017, o cómo comenzar a despedirlo… Veamos, no fueron 365 días oscuros, no, vivimos muchos momentos maravillosos, grandes sorpresas, montones de alegrías. Puertas que se abrieron, caminos que se iluminaron y gran valentía para recorrerlos.  Personas negativas se alejaron dejando acercarse a quienes traían positivismo, y en lo personal, todo fluyendo, fortaleciendo raíces, siguen las ganas de continuar navegando y el amor, más vivo que nunca. 
Estoy segura de que este año fue de grandes anuncios y enormes pruebas, ¿se han dado cuenta de que cada tiempo tiene su esencia? pues bien, este 2017 lo sentí pleno en energías y aunque no estuvo carente de momentos difíciles, debo agradecer más que reprochar.

 No puedo permitirme cerrar este año sin hablar de este Diciembre, no quiero tampoco tatuarlo como el peor, o como el mes que quitó luminosidad, pero sería poco honesta si no dejo salir lo que llevo dentro.  En este Diciembre partió mi abuela, desde que comenzó a perderse en el universo cada Navidad y noche de llegada de año fue especial y única. Especial porque nos impregnábamos de cada detalle, de cada sonrisa, de cada mirada .. única, porque siempre estaba el miedo o la sensación de que quizá sería la última; sentada en el sofá de su living, recibiendo regalos (que no le gustaban) o abrazando con fuerza y deseando sólo cosas buenas al oído… creí estar preparada, incluso en el pensamiento le decía que  estuviese tranquila, que ya estábamos todos grandes y que su tarea estaba más que cumplida. Pero cuando pasó, cuando la vi y supe, cuando me miró e intentó nombrarme, me di cuenta de que dolía más de lo que pensaba. Se me desgarró el pecho, me superó.  Durante esas horas y las que siguieron, el hecho de darnos cuenta de que por fin estaba con quienes por tantos años esperó, hizo que de a poco todo fluyera y se acomodara, que volara como siempre fue, un alma salvaje y libre.
No estuvo en esta Navidad y no estará en la noche del 31, pero su energía sí se hará sentir, sus palabras sí se escucharán más que nunca y su abrazo, espero sentirlo pasadito de las 12.

Con esto espero llegar a quienes pasaron, al igual que yo, un Diciembre distinto. Deseo que justo a las 12, cuando acaben la última uva y antes de dar el primer abrazo, en vez de sentir esa falta, sientan la energía que les llegará y llenará cada rincón del alma, y así, recibir e iniciar el 2018 con la mente y el corazón cargados y centrados en sólo vivir cada segundo de vuestras vidas. No olviden que tenemos sólo una y depende de nosotros el legado que dejaremos, el recuerdo que tatuaremos en quienes nos rodean y la alegría con que nos recuerden.

Feliz despedida al 2017 y gran Bienvenida al Año 2018 para todos.
Mi abrazo, como siempre, a las 12.

Norwegian Summer

*
La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa a nuestro 
lado.  Todas las cosas tienen  su misterio, y la poesía es el misterio que tienen 
todas las cosas.  Se pasa junto a un hombre, se mira a una mujer, se adivina la 
marcha oblicua de un perro, y en cada uno de estos objetos humanos está la 
poesía.  Por eso yo no concibo la poesía como una abstracción, 
sino como una cosa real, existente, que ha pasado junto a mi. 
Todas las personas de mis poemas lo han sido. 
Lo principal es dar con la llave de la poesía. (Federico García Lorca)


Fotografía de Max Rive

Apuro

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Apuro sediento tu tierno gemido,
tu intimidad que me embriaga, y ardiente, 
la lengua del dulce deseo, pasión cuyo vino no sacia.

Pero corta con ese relato, oculta ¡calla tu sueño!
Su llama que quema yo temo,
... tengo miedo de saber tu secreto.

Aleksandr Pushkin



Fotografía: A breath away
Por: Lizzy Gadd